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Ante la renuncia de nacionalidad colombiana de Fernando Vallejo, personaje al que admiro, tengo una pregunta?. Yo, hasta ahora, no renunciaría a mi nacionalidad, pero creo claramente que este es un país mezquino, lleno de dolor, que se quiere tapar tanta barbarie diciendo que tenemos bellas montañas repletas de asesinos como los paras, guerrillos y narcos, oceanos que explotan barcos de otros países o los narcos con sus lanchas rápidas, selvas incomparables, como las del chocó que les robaron a los negros para cultivarlas con palma africana. Un país barbarico, que con una malsana religiosidad y una dirección vulgar de los curas que prefieron decirle a la gente que es mejor ser pobre que rico, mientras ellos se enriquecen, que hay que perdonar a los descuartizadores, a los pederastas, pero que no se puede perdonar a quienes amamos a una persona del mismo sexo, país de doble moral que se diluye en sus propias heces, las cuales se comen los pobres para satisfacer su hambre. Mientras sarmiento ángulo se ganó en el año 2006 más de 3 mil millones de dolares para su cuenta personal, suben las tasas de interés y le quitan a la gente su vivienda por atrasarse unas cuotas en el pago, mientras santodomingo vendió toda la gran empresa nacional y ganó por vender bavaria más de 11 mil millones de dólares, ese mismo señor que destruyó el puerto de barranquilla, no le pagó al estado mil millones de dolares por motivo de impuestos y lo presentan como el gran señor al regalarle a la universidad de los andes 24 mil millones de pesos, que son menos de 12 millones de dolares de los mil que debió haberle dado a los colombianos. Tal vez valga la pena ser colombiano, pero también debe valer la pena que dejemos de infectarnos con tanto optimismo falso de marcas país y de bobadas que no solucionan que el 60% de la población colombiana esté bajo la línea de pobreza, o que sigamos siendo el país más violento del mundo, o que seamos el segundo país más inequitativo del mundo y con mayor concentracio´n de la riqueza, que tengamos un analfabetismo tan alto, que sólo el 2% de la población entre a la universidad. Sí, tal vez valga la pena ser colombiano, pero para denunciar, aunque como me dijo el papá de un gran amigo, por seguir diciendo lo que digo puede que el día de mañana me levante con una pijama de palo, será por eso que para fernando perdió sentido ser colombiano porque decir la verdad es sinonimo de muerte.
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